El juez todavía deberá enfrentarse a la justicia por tres causas pendientes
El juez Baltasar Garzón ha conseguido lo que quería. La Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI), la Fiscalía General del Estado, la sala segunda del Tribunal Supremo -encargada de juzgar a Garzón- y el Ministerio de Asuntos Exteriores han dado el visto bueno en sus informes al traslado del juez a la CPI, donde ejercerá como consultor externo de la Fiscalía durante siete meses. El magistrado fue suspendido cautelarmente el pasado viernes para ser juzgado por un presunto delito de prevaricación. Además, tiene otras dos causas penales pendientes.