La actitud de la presidenta se cuela en la agenda política nacional
El Partido Popular tiene una presidenta regional que planta cara al Gobierno central con la destreza necesaria para encender debates de los que sale indemne y respaldada por la dirección nacional para asombro del Ejecutivo, que ya la ha tachado de "insumisa". La subida del IVA, las corridas de toros, el Plan 2000E o Educación para la Ciudadanía han sido algunos de los escenarios en los que Esperanza Aguirre ha desplegado una rebeldía que ya forma parte de su perfil político.