El austriaco, que se retirará a finales de año, no logra acceder al cuadro principal al perder en semifinales de la fase clasificatoria ante el finlandés Virtanen.
Se impuso a Dominic Thiem en una batalla mental asfixiante. Su victoria final por 6-4, 4-6, 2-6, 6-3 y 6-4 le condecora como el patrón histórico del Grand Slam australiano.
El ganador en Montecarlo y Barcelona apunta a Roland Garros en plenitud de rendimiento y tras exhibir su mejor tenis en el torneo capitalino. Por M. Jones