Luis Luque firma y dirige una sugerente pieza basada en “La casa de Bernarda Alba”, de Federico García Lorca, que se centra en la figura de Poncia, la sirvienta de la familia.
Ernesto Caballero nos ofrece un extraordinario montaje que recupera, lejos de simplistas lecturas y con una nueva óptica, la condición de gran tragedia con la que García Lorca concibió esta pieza.