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criticaopera

soprano eslovaca

Anoche, los fans de la soprano eslovaca la esperaban ansiosos en el Teatro Real y no dudaron en lanzar entusiastas aclamaciones antes, incluso, de que comenzara a cantar. La Orquesta Titular del Teatro Real, Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por el alemán Michael Gütter, acababa de inaugurar la velada con la poderosa obertura rossiniana de Guillaume Tell, cuando apareció Edita Gruberova en el escenario, dispuesta a ofrecer un escogido programa que aseguraba al público esos grandes momentos a los que la soprano ha acostumbrado a sus seguidores a lo largo de su extensa y exitosa carrera.

en el teatro real

Con Andrea Chénier, la ópera más famosa del compositor italiano Umberto Giordano, no valen los experimentos en la escena. El libreto escrito por Luigi Illica en Milán para su estreno en la Scala el 28 de marzo de 1896, describía unos hechos históricos y retrataba de la forma más realista posible los años del Terror en la Revolución Francesa, durante los cuales rodaron muchas cabezas y no sólo las de los aristócratas enemigos de la patria, también las de aquellos que, aunque revolucionarios, se atrevían a criticar un exceso de sangre que nada tenía que ver con los valores iniciales de la revolución. Fue el caso del poeta Chénier, de modo que la puesta en escena de una parte tan importante de la historia deja poco margen a esas innovadoras concepciones que pretenden contemporizar las obras, consiguiendo, en la mayoría de los casos, tan sólo desvirtuarlas.

crítica

A punto de cumplirse 300 años de su estreno en Venecia el 26 de diciembre de 1709, Agrippina, la ópera más teatral del genial compositor alemán, no ha perdido un ápice de su fuerza, su elegancia y su interesante trama en la que se relatan las intrigas para llegar a lo más alto del poder de quien, sin duda, ha sido uno de los personajes femeninos más malvados de la Historia.

estreno en el real el 1 de noviembre

Stendhal definió esta obra que Rossini compuso en 27 días, para completar la programación durante los Carnavales de 1813 del Teatro San Benedetto de Venecia, como la “perfección del género bufo” al disponer un equilibrio ideal entre lo sentimental, lo cómico y lo serio. Una joya delirante que aún no se había representado en el escenario del coliseo madrileño y que se estrena el próximo domingo 1 de noviembre con una coproducción del Teatro Real con el Maggio Musicale Florentino, el Grand Thé?tre de Burdeos y la Houston Grand Opera.

en el teatro real

La que primero iba a ser la Gala de María Pagés y Carlos Acosta y, más tarde, Gala de María Pagés y Ángel Corella, ha acabado siendo únicamente la Gala de la pasional bailaora junto con su compañía. Antonio Moral, director artístico del Teatro Real, salía al escenario antes de empezar el espectáculo para pedir disculpas por lo que calificó de "una mala jugada del destino", que ha hecho que los dos bailarines que habían de compartir el escenario con Pagés en una gala de fusión de flamenco y ballet clásico no hayan podido participar en la misma.

Versión concluida por Friedrich Cerha

La nueva temporada lírica del Teatro Real que se inaugura el próximo lunes 28 de septiembre está dedicada a la figura de la mujer en la historia de la ópera. Serán diez retratos de mujeres muy distintas, los que ofrecerá el coliseo madrileño durante su decimotercera temporada y para empezar, nada mejor que hacerlo con el de una femme fatale, víctima y verdugo en un mundo de hombres: la protagonista de la inacabada ópera de Alan Berg, “Lulu”, en la versión concluida por Friedrich Cerha y estrenada en París en 1979.

Colorida puesta en escena

Esta semana el Teatro Real no da tregua. Después del enorme éxito del recital de Juan Diego Flórez el martes por la noche, con el público entusiasmado dentro del teatro y también fuera, en la plaza, donde se había colocado una enorme pantalla para que se siguieran los prodigios del rey indiscutible del belcanto, esta noche se ha estrenado, también con un gran triunfo.

el 2 y el 6 de junio

La fachada principal del Teatro Real era esta mañana un hervidero de actividad. Encaramados a la alta terraza del coliseo madrileño, los técnicos se afanaban para dejar lista la gran pantalla que estos días ofrecerá al público de la plaza de Oriente dos espectáculos muy atractivos.

crítica

Ya la pasada temporada del Teatro Real, otra obra del compositor Leos Janacek se erigió como uno de los grandes éxitos de la programación. La exquisita perfección de Katia Kavanova deslumbró a un público al que, con frecuencia, se le acusa de ser demasiado esquivo a las obras del siglo XX. Por Alicia Huerta

Crítica de Ópera

Dos de dos. Tampoco en el segundo estreno de la recién inaugurada temporada de ópera en el Teatro Real de Madrid, el aplauso ha sido unánime en el capítulo referente a la puesta en escena.

zarzuela dieciochesca

Anoche, el Teatro Español se convirtió durante casi tres horas, y volverá a hacerlo el próximo sábado 17, en el elegante salón del madrileño palacio de la condesa-duquesa de Benavente, lugar en el que se interpretó por primera vez Clementina, una zarzuela dieciochesca, también llamada ópera de salón, con música del genial compositor italiano afincado en la Villa y Corte, Luigi Boccherini y libreto del dramaturgo madrileño Don Ramón de la Cruz. Y la experiencia de trasladarse a aquel acontecimiento social de las navidades de 1786, un “divertimento” con tanto éxito que colocó al salón de María Faustina Tellez-Girón por encima del de su prima, la duquesa de Alba, ha resultado ser un enriquecedor y bello viaje que sólo puede ser fruto de un esmerado trabajo en todas las categorías: musical, interpretativa y escénica.

crítica de "LULU"

La primera velada de ópera de una nueva temporada supone siempre el olvido inmediato de la anterior, pero anoche, en la mente de muchos aficionados, estaba demasiado presente la obra de Mozart que en julio se encargó de marcar el inicio de las vacaciones estivales en el coliseo madrileño. Poco tienen que ver Las Bodas de Figaro con Lulu. Aunque ambas hablen, cómo no, del amor, si la primera encara las “miserias” de este sentimiento universal con humor y picardía, la segunda, se mete de lleno en la humillación e indignidad en las que se puede caer por culpa de pasiones desesperadas. Sin embargo, el contraste que se vivió anoche no era, por supuesto, debido a la comparación de dos obras tan musical como conceptualmente apartadas.

"Las bodas de Fígaro"

En el estreno anoche de Las Bodas de Fígaro, última cita operística de la temporada madrileña, los más premiados con los generosos aplausos del público fueron los responsables de su puesta en escena. Su director, Emilio Sagi, había creado una rica escena teatral que recreaba, de la forma más fiel, las divertidas andanzas de los personajes de la ópera más bufa de Mozart, basada en el libreto de Lorenzo da Ponte, ayudado de una fantástica escenografía a cargo de Daniel Bianco, un elegante vestuario diseñado por Renata Schussheim y la efectiva iluminación de Eduardo Bravo. Y como no es lo habitual que el público se muestre tan entusiasta a la hora de valorar la escena, se podría pensar que el unánime aplauso del estreno frente a una escenografía de marcado carácter español que sus propios creadores han calificado de hiperrealista, en la que no faltaron castañuelas, típicos mosaicos e incluso un agradable frescor de aroma a azahar que llega literalmente hasta el público, contiene un importante mensaje para futuras temporadas y sus nuevos responsables.

se repetirá este domingo

Anoche, nadie del público tenía prisa en el Teatro Real. Así lo aseguraba en voz muy alta, para que se escuchara bien en el escenario, una señora desde el patio de butacas, nada más finalizar el recital. Quería, como todos los presentes, animar a Juan Diego Flórez para que continuara, después de casi dos horas de actuación, deleitando a todos con los bises a los que él llamó “propinas”. Y lo cierto es que nadie se movía de sus asientos, más que para ponerse en pie, aplaudir y gritar “bravos”, de esos que salen del alma, al gran tenor peruano. Juan Diego no defraudó y fue generoso con un público que, en realidad, ya se había metido en el bolsillo desde que salió al escenario junto al pianista Vincenzo Scalera y empezó el recital con el aria de La cenerentola “Si, ritrovarla io giuro” de Rossini.

ballet de stuttgart

El ballet de Stuttgart se ha convertido en el protagonista del escenario del Teatro Real. Romeo y Julieta es la obra que está cautivando a los asistentes con su belleza visual y una gran plasticidad de unos bailarines que rozan la perfección.