Variados en comportamiento los toros de Victorino, peligrosos unos, nobles otros todos requerían el interés del público. Los toreros tiraron de oficio y recursos para aprovechar lo que había pero no hubo mucho acierto con las espadas y sólo el tercero quedará para la memoria.
Enorme tarde en la que Castella pudo haber obtenido mejor precio de haber estado más acertado en la suerte suprema. Manzanares sinfónico con el quinto y López Simón obtuvo las dos orejas del tercero. El ganado, con matices, estuvo a la altura de una cita importante y fue la cara de una moneda que ayer tuvo la cruz, pero así es esta Fiesta.
El veterano Enrique Ponce tuvo y retuvo. Exigido y respetado por el público madrileño solventó, como es habitual, las embestidas de los toros que tuvo en suerte de manera magistral. Daniel Luque y Román no tuvieron fortuna con el acero.
Difícil la novillada toledana de El Montecillo, duros, violentos y recios. Los novilleros estuvieron firmes con ellos, pero Filiberto y Adame cayeron heridos. Juan de Castilla apechugó con los tres novillos restantes.
La feria de San Isidro 2016 arrancó hoy en Las Ventas con un espectáculo de lo más desesperante, fundamentalmente por el poco juego que ofrecieron los mansos de Valdrefresno, encargados de truncar una tarde en la que Miguel Abellán saludó la única ovación.
Tras dos días de emociones fuertes, el regreso a la rutina provocó el síndrome post-emocional. Sin emoción no hay fiesta y con la corrida de Cuadri hubo de ser así. Los toreros solventes.
Sánchez Vara no pudo lucirse por pobre condición en el primero y con el cuarto ya era un éxito salir con vida. Aguilar falló con la espada en dos faenas interesantes. Mucho mérito José Carlos Venegas ante un toro alimañero y reservón. Eso sí, nadie se aburrió.
El murciano Paco Ureña es el torero a seguir, haciendo un esfuerzo de pundonor y físico, toreando mermado de facultades se impone a su lote. El Cid no pudo conectar y Fortes lo intentó.
El rejoneador Andy Cartagena abrió este sábado la Puerta Grande de Las Ventas en el primer festejo de la especialidad de la Feria de San Isidro, mientras que a Diego Ventura se la cerró el palco, al concederle una sola oreja tras una faena magistral al quinto.