La ida de semifinales copera quedó en tablas con un Madrid que se conformó con su tempranero gol y un Barcelona que igualó gracias a la insistencia de Malcolm, el mejor de los culés.
El Real Madrid acabó salvando los muebles en la pista del Darussafaka, colista de la Euroliga, que reaccionó en el último cuarto y estuvo a punto de sorprender a un equipo español que, con su agónico triunfo, se sitúa a solo uno del líder Fenerbahce (82-86).