Recientemente glosábamos el optimismo de la zona euro para los próximos meses. Ese optimismo se basaba principalmente en el índice PMI. Pero hay nuevos datos, y con ellos nuevas razones para pronunciar la palabra “recuperación” con confianza.
La capital de Gran Bretaña lo es también del mercado mundial financiero. Su permanencia en la UE, tan beneficiosa, podría poner en riesgo la posición de la ciudad.
Varios datos indican que la economía de la eurozona se está estabilizando, lo que hace pensar que la recesión podría por fin quedarse atrás. Incluso para España.
Nuestro país busca la salida a su grave crisis económica, pero no la encontrará sin inversiones desde fuera. Y éstas llegarán si seguimos ganando competitividad, y si mejoramos algunos aspectos señalados por un reciente informe del IESE.
Nuestro vecino mediterráneo vuelve a ingresar en un club en el que le conocen muy bien: el de los diez países con un mayor riesgo de quiebra. Pero no hay que alarmarse, porque las reformas siguen su curso.
La recuperación se hace esperar en la zona euro. Uno de los motivos es que el crédito escasea. Y una de sus causas está en que el sistema financiero no acaba de reformarse por completo. Por José Carlos Rodríguez
España está recuperándose de su grave crisis económica. Pero aún son muchos los peligros a los que se enfrenta. ¿Son suficientes como para amenazar la recuperación? Por José Carlos Rodríguez
En España nos sobran los puestos de trabajo. Es lo que ha pensado nuestro gobierno, que apoya con risible entusiasmo la tasa sobre las transacciones financieras.
La idea de que nos quedamos sin petróleo porque antes o después se tiene que dar esa situación está más desacreditada que nunca, después de haber pasado unos años de bonanza.
Si antes mencionábamos el informe de CMA, ahora vamos con BlackRock, que recoje los países con menor y mayor riesgo. Entre los últimos, pero con perspectivas positivas, está España.
En la época del boom se gestó la crisis, a base de acumular, entonces, gran cantidad de deuda. La salida tiene que pasar por reducirla. Pero el Estado la aumenta sin remisión. Por José Carlos Rodríguez
Uno de los más graves problemas económicos que tiene España es el energético. Hay tres problemas básicos que debe atender un país por lo que se refiere a la energía. Uno de ellos es el de la suficiencia en el suministro, otro el de la seguridad de ese suministro, y un tercer problema, que es el precio.