Crónica gastronómica
Hace pocos días descubrí un producto castellano-leonés realmente excelente y me temo que no tan conocido. Se trata del jamón ibérico de montanera El Zancao –procedente de las dehesas salmantinas El Zancao y Campilduero, unidas bajo una misma linde y situadas en la confluencia de los ríos Huebra y Yeltes, dentro del Parque Natural de los Arribes del Duero. La flora autóctona se desarrolla en dehesas naturales, dominadas por unas 40.000 encinas.